Fotos antiguas

En las próximas fechas publicaremos en la página varias “entradas” o “posts” (o como se quiera llamar) con más fotos antiguas de Marracos. Aclarar que estas fotos fueron escaneadas después de que estuviesen expuestas el pasado mes de Agosto durante la celebración del festival Marracos Cultural-09.
Vamos a ponerlas con relación a las familias que las cedieron para la exposición, aunque sólo las que pensamos que son las más representativas de la vida del pueblo de hace unos años. Entendemos que estas fotos forman parte de la historia del pueblo y que, a poco que nos fijemos en ellas, a parte de las personas que salen aquí retratadas, podremos detectar en ellas detalles, lugares y oficios de aquellos pasados años.
Posteriormente, publicaremos también una serie de documentos que nos muestran otros detalles de la vida de por entonces.
Todas las fotos están a disposición de quien quiera descargárselas y aunque no son de gran resolución, sí que pueden imprimirse en un tamaño normal de 10x15 y quedan bastante bien.
Agradecer a las personas que las cedieron en su día y a la Asociación Cultural Monteliro que colaboró para poder mostrarlas ahora en la página.
Por fin, y como ya advertimos en su día, si alguna persona o familiar de las personas que aparecen en las fotos entiende que estas no deben estar puestas en la página, con solo avisarnos la retiraremos de inmediato.
Esperamos que guste y animaros a colaborar, estamos dispuestos a acudir ordenador en mano a cualquier lugar que se nos solicite.

Salud.




Las aves en Marracos

Si bien al principio del verano hacíamos relación a la flora que se puede encontrar en los alrededores de Marracos, ahora tenemos en cuanto a la fauna y más concretamente en cuanto a las la aves que habitan por el entorno de Marracos, la posibilidad de descargarnos en esta dirección la publicación GUÍA DE AVES DE LAS CINCO VILLAS, editada por Adefo.: “Asociación para el Desarrollo y Fomento de las Cinco Villas” y que hace un estudio muy completo de todas las aves que pueblan el entorno de las Cinco Villas.
Ya más en concreto y relacionadas con nuestro pueblo, a parte de las comúnmente conocidas como puedan ser los gorriones, estorninos, cigüeñas, lechuzas, mochuelos, palomas y tórtolas, cornejas y urracas, perdices y codornices, cernícalos, aguiluchos, e incluso gaviotas, patos y garzas en las riveras del Gállego, en este libro se hace referencia a otras dos aves menos conocidas y de las que dejamos aquí referencia:

Martín pescador (Alcedo atthis)


Descripción: 15-16 cm. Inconfundible por su verde azulado en partes superiores y castaño en las inferiores, mancha blanca a los lados del cuello y pico largo de color oscuro. Se reconoce por su grito “tiit” repetido emitido en vuelo.
Distribución: sedentaria, como reproductor busca tramos de río con aguas limpias y ricos en peces pequeños habiéndose citado en el río Gállego, entre Ardisa y Marracos, el río Arba de Biel entre El Frago y Luna y el Arba de Luesia entre Biota y Ejea, aunque es posible que se encuentre como reproductor en algún otro tramo de los ríos citados. En invierno la población aumenta con la llegada de aves de fuera de la comarca, siendo entonces posible su observación en cualquier punto de agua.
Nidificación: ambos sexos excavan en un talud en la orilla del río un agujero de entre 50 cm a un metro con una cavidad interior que forran con huesos de peces; la puesta es de 6 a 7 huevos que incuban ambos sexos durante 20 días; los pollos son alimentados por ambos padres volando a los 27 días; habitualmente dos crías.
Alimentación: principalmente peces pequeños, también invertebrados que pueden capturar fuera del agua.
Costumbres: cuando el martín captura un pez lo golpea hasta la muerte contra una rama ya que solo así se relajan las espinas de las aletas, después lo engulle comenzando por la cabeza y a favor de escamas. Pesca al acecho desde un saliente que penda sobre el agua para lanzarse al divisar un pez y capturarlo por sorpresa, pudiendo ayudarse buceando con las alas para potenciar el impulso. El nido es un túnel de hasta un metro de profundidad que excavan con el pico en un talud blando; al comienzo se lanzan volando contra la pared hasta que hacen un agujero lo suficientemente profundo como para poder posarse. Son aves muy solitarias y al acabar la cría los pollos se dispersan y la pareja se separa viviendo en diferentes sectores del río.

Avión zapador (Riparia riparia)


Nombre local: golondrina de ribera.
Descripción: 12-13 cm. Dorso de color pardo uniforme, partes inferiores blancas con una banda parda cruzando el pecho. De diseño parecido al avión roquero, pero esta especie carece de banda en el pecho y tiene manchas blancas en las plumas de la cola. El reclamo es un “chrrip” seco emitido en vuelo.
Distribución: estival, con presencia en la comarca desde marzo hasta septiembre.
Ligada a cursos fluviales y embalses, existen colonias en Castiliscar, Val de Onsella, Ejea, Tauste y en el Gállego en Marracos/Puendeluna.
Nidificación: entre los dos progenitores excavan un túnel en un talud, a veces alejado del agua, que termina en una cámara forrada con plumas y hierbecillas cogidas en vuelo; la puesta es de 4 ó 5 huevos incubados por ambos padres, pero con más esfuerzo de la hembra, durante 14 días; los pollos son alimentados por ambos sexos volando a los 19 días; normalmente tienen dos crías.
Alimentación: basada en invertebrados aéreos de pequeño tamaño, capturados con frecuencia sobre la superficie del agua.
Costumbres: es una golondrina colonial que cría en taludes y, si el lugar tiene las condiciones adecuadas, puede albergar cientos de nidos. El túnel que lleva al nido mide entre medio y un metro y es excavado por ambos miembros de la pareja utilizando las patas, hazaña notable dada la fragilidad de las mismas. Una vez que son capaces de volar, los jóvenes abandonan el nido pero permanecen en las inmediaciones de la colonia durante un tiempo en el que se entregan a una especie de juego con vuelos acrobáticos y persecuciones. Al comenzar la segunda puesta, los juveniles nacidos en la primera abandonan definitivamente la colonia en un divagar que puede llevarles hasta centenares de kilómetros de distancia. En otoño forman grandes bandos que se juntan para dormir en carrizales

Dicho queda, Salud.

 
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